Problema reconocido, soluciones... en estudio.

24.05.2018

La despoblación es esa vieja realidad española que clama auxilio. Las voces se alzan en Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha,... Y los encargados de poner en marcha las soluciones se pierden en debates eternos.

Los políticos implicados, aparentemente activos, se concentran en estadísticas, estudios, consultas, proyectos y medidas escasas. 

Mientras tanto, los pueblos agonizan. La situación se acerca a lo irreversible y aquellos que pueden invertir la tendencia desaparecen o emigran. Quién se atreve a emprender en un desierto.

Interpretar la estadística

Foto Umbría
Foto Umbría

Casualmente, la famosa despoblación ha sido la causa principal de la reducción del paro en, casi, la mitad de España. 

En la sección de economía del diario Abc un titular proclamaba "La perversa alianza entre paro y despoblación...". Veinte provincias españolas ven reducida su tasa de desempleados pero no por el aumento de la ocupación (creación de empleo), sino por la pérdida de habitantes, es decir, de población activa.

En Málaga, su diario digital afinaba un poco más. En el último año, 25.000 malagueños han abandonado el mercado laboral, aunque quizá sería más correcto decir: las listas del paro. Las causas, la mitad de ellos se han convertido en pensionistas y casi la otra mitad ha dejado de buscar trabajo, en su gran mayoría mujeres. Ellas han pasado, directamente, a rellenar la casilla de la ocupación en el concepto de LABORES DEL HOGAR (utilizado por la propia E.P.A.). 

Efecto desánimo.

El triste cambio de casilla ha llegado obligado, por peores salarios femeninos, mayor temporalidad, trabajo a tiempo parcial y el crítico efecto desánimo

Un panorama compartido por muchos hombres y mujeres, sobre todo menores de 30 años.

Nos quedan censos envejecidos, regresión demográfica, pérdida de población y despoblación; que vienen a ser lo mismo. Nos faltan servicios, comunicación, medidas formativas, laborales, infraestructuras... 

Problema reconocido.

Lo saben muy bien en Aragón, la comunidad más reivindicativa pero no la única. Oscenses y turolenses mantienen el récord de manifestaciones. Los salmantinos ya han empezado a salir a la calle y en Zamora se movilizarán el próximo doce de junio, contra la despoblación

Esa media España vacía ha comenzado a reaccionar. Y, parece que, sólo el movimiento social puede azuzar a quienes tienen el poder y el deber de poner remedio. 

No será por falta de ideas.

Hace unos días, un grupo de expertos escoceses, en despoblación, explicaba a los senadores de la comisión española que "el orgullo por la región no basta, hacen falta oportunidades". Y, eso, sigue en sus manos. 


Movimiento social.

Sin retorno The Real Life.