La repoblación no es una moda, es una necesidad.

21.03.2018

La España rural, esa que puede ofrecernos una gran alternativa económica, agoniza.

Desde los años 50 se potenció el crecimiento de las ciudades y se dejó de apoyar al campo. Era en las ciudades, donde la mano de obra resultaba imprescindible. El efecto llamada y la promesa de una vida más rentable y próspera, desató el éxodo rural. El campo, ya solo resultaba atractivo para pasar las vacaciones o algún fin de semana.

En Europa se crearon industrias derivadas de la producción agraria, en España no. Simplemente se olvidó el campo. La causa de la despoblación, por lo tanto, no es natural sino política.

Realizar una mínima comparación entre la despoblación que sufre España y la registrada en otros países europeos, resulta muy ilustrativo.

En nuestro país, el 53% de la superficie está desertizada, el 62% de los municipios tiene menos de 1.000 habitantes.

En Francia, por ejemplo, más del 70% de sus administraciones locales tienen menos de mil habitantes, pero la densidad de población triplica a la española.

España no se había planteado el futuro.

Futuro en el mundo rural.


Ahora, las oportunidades empiezan a localizarse en la zona rural. La repoblación está de plena actualidad y sin embargo, no se trata de una moda sino de una necesidad real y acuciante. Conseguir que sea una realidad puede resultar un proceso lento, pero el movimiento ya ha comenzado.

El Gobierno de Aragón ha patrocinado la Primera Feria para la Repoblación de la España Vacía.

En Asturias, otra de las Comunidades Autónomas con gran número de poblaciones deshabitadas, se ofrecen 25.000€ a los jóvenes que quieran abrir un negocio agrario, en zonas rurales. Se promocionan rutas turísticas por pueblos deshabitados. 

Más de MIL pueblos españoles están en venta, bajo la promesa de remodelar propiedades.

Un pueblo de Cáceres ofrece tierras gratis para quienes quieran asentarse, con intención de dedicarse a la agricultura y la ganadería.

En Miranda de Ebro (Burgos) se ofertan terrenos gratuitos a las empresas que quieran poner sus oficinas o fábricas allí.

Venta de casas a 1€ en Galicia o Asturias.

Un pueblo albaceteño ofrece a las familias que tengan su primer hijo 1.500 euros y la cifra se eleva a 3.000 a partir del tercero. 

La repoblación es posible.

Ya existen pueblos que han conseguido aumentar su población con iniciativas de este tipo.

Mudarra y Umbía
Mudarra y Umbía

Arganza, en León, ha concedido casas sociales gratuitas para familias con hijos. Su población ha aumentado un 20%.

En Solanell, Lleida, el arquitecto Saúl Garreta compró el 70% de los edificios. Ahora viven allí 6 personas y espera llegar, en unos años, a 60 habitantes. Y su intención es continuar con la construcción de un albergue rural.

En Tronceda, Orense, los vecinos han comprado viejos edificios para rehabilitarlos, ahora viven 17 adultos y 7 niños que practican la agricultura ecológica.

Isin, en Huesca, se ha convertido en el primer pueblo español adaptado en su totalidad a minusválidos.

Valdelavilla, en Soria, es el primer pueblo donde el idioma oficial es el inglés y lo visitan miles de personas al año.

Pequeñas muestras de que la repoblación es posible.

Iniciativas privadas, municipales, institucionales... Posiblemente, solo la combinación de todas ellas pueda lograr lo que ya se ha convertido en una necesidad.

El mundo rural es esa gran alternativa de futuro.

                                SIN RETORNO The Real Life apuesta por el futuro rural.